Trump, desde la Asamblea General de la ONU: “Tenemos una muy buena relación con México”

En su habitual doble discurso, el presidente de Estados Unidos también ha afirmado que es “inaceptable” compartir frontera con un “territorio controlado por los carteles de droga”.

En su habitual doble discurso, el presidente de Estados Unidos también ha afirmado que es “inaceptable” compartir frontera con un “territorio controlado por los carteles de droga”

En ese mismo tono triunfalista, Trump se ha referido a los carteles del narcotráfico: “Los designé como Organizaciones Terroristas Extranjeras y desplegué las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para eliminarlos”. “Los cárteles son el Estado Islámico del hemisferio occidental… Son enemigos en guerra con la civilización, que utilizan el asesinato, la violación, la tortura y la extorsión como instrumentos de terror”, ha continuado: “Al igual que el ISIS, deben ser eliminados, exiliados o detenidos como combatientes enemigos, sin posibilidad de liberación”.

Ese discurso es una parte clave de la narrativa que Trump comparte con su círculo más cercano de que ante el peligro, Estados Unidos tiene el derecho de intervenir en países extranjeros. Por esa razón, el republicano y sus alfiles insisten cada tanto en la posibilidad de enviar al ejército estadounidense a territorio mexicano. El presidente ha hablado de esto en público y también en privado, directamente, con Claudia Sheinbaum. Ante la amenaza velada constante, la presidenta mexicana ha hecho de la frase “cooperación sin subordinación” su mantra y ha explicado, desde Palacio Nacional, que ha tenido que rechazar la “ayuda” de Trump en seguridad.

Desde que llegó a la presidencia, en octubre de 2024, Sheinbaum ha desplegado una nueva estrategia de seguridad, de la mano de Omar García Harfuch, que ha reducido los asesinatos casi a la mitad, según sus propias cifras. La bajada de los homicidios va unida a una política de arrestos masivos (más de 67.000 personas han sido detenidas en menos de dos años solo por “delitos de alto impacto”), de decomisos, envío de capos a Estados Unidos y también de militarización, especialmente de la frontera norte.

El Gobierno mexicano lleva desde que Trump regresó a la Casa Blanca parapetado detrás de los resultados de su política de seguridad para evitar una intervención. Ambos presidentes han hablado por teléfono en 22 ocasiones, según confirmó Sheinbaum, que afirma por su lado que la relación entre ambos países va bien y que está avanzando en materias comerciales. En la última ocasión en su conferencia mañanera, la mandataria mexicana también dejó un recado para el otro lado: “No se podría explicar el poder de fuego que tienen las organizaciones criminales de nuestro país sin el paso de las armas de Estados Unidos a México de manera ilegal”.

Fuente: EL PAÍS.

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