
Ciudad de México, abril de 2026.— El gobierno de México y Estados Unidos iniciará una nueva ronda de negociaciones en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, en un contexto marcado por tensiones comerciales y diferencias en sectores estratégicos.
De acuerdo con fuentes oficiales, los encuentros estarán enfocados en la revisión de temas clave como las reglas de origen en la industria automotriz, la posible aplicación de aranceles y la atracción de inversiones extranjeras.
Autoridades estadounidenses han manifestado su interés en ajustar ciertos términos del tratado, particularmente en lo relacionado con la producción regional y el cumplimiento de estándares comerciales. Por su parte, el gobierno mexicano ha reiterado su postura de defender las condiciones actuales del acuerdo, al considerar que han sido fundamentales para la estabilidad económica del país.
El T-MEC, que sustituyó al TLCAN en 2020, es considerado uno de los pilares del comercio en América del Norte, por lo que cualquier modificación podría tener repercusiones directas en sectores como el automotriz, manufacturero y energético.
Especialistas advierten que el desarrollo de estas negociaciones será clave para el futuro de la relación económica entre ambas naciones, en un escenario global cada vez más competitivo.