
En medio de una crisis energética que «asfixia» a la isla de Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel, confirmó que su Gobierno ha iniciado un proceso de diálogo con representantes de la administración de Donald Trump.
El propósito de estas conversaciones es detectar los problemas bilaterales y encontrás las vías de resolución, así como establecer la voluntad de las partes en distintas áreas de cooperación. El líder de la revolución cubana dijo que desde hace 3 meses no entra ningún barco transportador de combustible a la isla. «Que no ingresé petróleo genera un impacto inconmensurable en la vida de nuestro pueblo», advirtió. Cuba mantendrá abierto el contacto diplomático con EEUU mientras se lleve a cabo bajo los principios de igualdad.