
Estados Unidos. — La reconocida marca de ropa deportiva Lululemon se encuentra en el centro de la polémica luego de que autoridades en Texas iniciaran una investigación por el presunto uso de sustancias químicas peligrosas en sus prendas.
De acuerdo con la indagatoria encabezada por el fiscal general Ken Paxton, la empresa podría haber utilizado compuestos conocidos como PFAS, también llamados “químicos eternos”, los cuales no se degradan fácilmente y han sido relacionados con problemas graves de salud.
Estas sustancias están bajo la lupa por posibles vínculos con enfermedades como cáncer, alteraciones hormonales y otros padecimientos, lo que ha encendido las alertas entre consumidores y autoridades.
Pero eso no es todo. A la investigación se suma una demanda colectiva en Estados Unidos, donde se acusa a la marca de no informar adecuadamente sobre la presencia de estos químicos en su ropa, lo que habría provocado afectaciones en algunos usuarios.
De confirmarse las acusaciones, la empresa podría enfrentar:
• Multas millonarias
• Indemnizaciones a consumidores
• Cambios obligatorios en sus procesos de fabricación
Por su parte, Lululemon ha señalado que sus productos cumplen con los estándares de seguridad y que ya trabaja en la eliminación de estas sustancias, además de colaborar con las autoridades.
El caso sigue en desarrollo y podría convertirse en uno de los mayores escándalos recientes en la industria de la moda deportiva.